Te sueño en las noches
tu cuerpo y el mio
reiniciando caricias
ahogando suspiros
que nacen y vuelan
como aves oscuras.
Dibujas en mi espalda
un mar de besos
sumergiéndonos en aguas
de deseo infinito.
Tu mano recorre
un cuerpo que se entrega
sin tapujos ni temores
porque es tuyo
porque es mio.
Nuestras bocas se unen
en un coro de gemidos
que callamos con un beso
que parece ser eterno.
Pero todo se esfuma
al siguiente momento
tu fantasma, mis suspiros,
los gemidos de ambos.
Porque lo que sigue
puede ser solo contigo.
Alcanzar las estrellas
y volver en un grito.
