Estás aquí. Para un momento y considera lo que has logrado hasta ahora. ¿Te sientes conforme con tu travesía? Recuerda no cegarte por esas luminarias con que coronaste ciertos logros, mas tampoco opaques tu corazón con la tristeza de una derrota. Recuerda que mientras estés vivo tu lucha continúa, y que mientras esa lucha tenga un sentido tu vida también lo tendrá.
Los sueños son los motores del alma. Busca uno y conviértelo en tu norte, en tu motivo por el cual despertar con cada amanecer. Piensa, joven guerrero, ¿vale la pena tu sueño? Por más cerca que estés de conseguirlo, nunca es tarde para arrepentirse. Mas, ten cuidado: Los sueños mas valiosos son los que parecen imposibles, y que mientras más cerca estés de conseguirlo, mas difícil se volverá el camino. Pero, sin duda, serás recompensado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario