sábado, 2 de abril de 2011
La ciudad
Respira. Te estás asfixiando. El veneno se está apoderando de tus pulmones. ¡No lo respires! ¡Aguanta, sólo aguanta un poco más!Confía en mí: Sobrevivirás. Pero lejos de aquí. ¡Corre! ¡No mires atrás! No me esperes, no te preocupes por mí. Olvidame, si es necesario. Pero, por favor ¡Sálvate! Es lo único que te pido. Ahora vete. Quizás algún día nos volvamos a ver...¡No me lo hagas más difícil! Para mí tampoco es fácil decir adiós. No sabes cuanto extrañare tu mirada. Cuanto extrañare todo lo que eres. Todo lo que fuiste para mí. ¡No, no te detengas! Prefiero mil veces extrañarte a cargar con la culpa de tu muerte. Huye al campo, lejos de esta ciudad maldita, e intenta rehacer tu vida.Siempre se puede, no pierdas las esperanzas. ¿Recuerdas los momentos felices que pasamos en este lugar? Bueno, tal vez te sea difícil rememorarlos considerando el estado en que se encuentra todo. ¿Puedes recordar al menos lo que me dijiste la primera vez que salimos juntos? A eso me refiero. ¡La vida es tan impredecible! ¿Cuántas posibilidades existían de que alguien como tú conociese a alguien como yo? ¿Que se volvieran amigos, confidentes, hermanos...?Se aproximan a cero. Y sin embargo, aquí estás tu, con los ojos vidriosos, negándote a partir. Sólo hazlo. Aún no es tu momento para morir. Te queda mucho por hacer en este mundo. Por eso debes irte. No, no puedo irme contigo. Mi lugar está aquí, intentando controlar el caos que inicié.Acéptalo. ¿Para qué culpar al resto? No vale la pena ni es justo. Tampoco es justo que hayan muerto por mi culpa. ¡Eres lo único que me queda, por eso debes salvarte! Entiende que a mi lado sólo sufrirás, y realmente puedes hacer muy poco por ayudarme. No intento menospreciarte, ni nada de eso. Esta ciudad no hubiese alcanzado el esplendor que tuvo en su momento sin tu ayuda. Pero ahora, lamentablemente, la he arrastrado a la decadencia. Y es mi trabajo reconstruirla. Prometo lograrlo. Y cuando eso ocurra, te prometo que me gastaré lo que me quede de vida en buscarte. Por eso necesito saber que sigues con vida. Sino, ¿qué sentido tiene todo esto? Me pudriré junto con los cadáveres. ¡Vive! ¡Vuelve a sonreir! ¡Respira el aire puro de los campos! ¡Huye! Yo me quedaré aquí. Soy inmune a mi propio veneno. Pero tú no. La palidez te delata. El veneno te está afectando. No acabes como ellos. No, por favor, no...¡Adios! No llores, no me hagas llorar, sabes que lo detesto. No quiero que te vayas con esta imagen de mí. Lo que ves ahora no soy yo. Nunca llegué a saber quién era. Ya habrá tiempo para ello. Ya habrá tiempo para todo lo que nunca hicimos. Pero ahora es tiempo de que te vayas. Antes de que me arrepienta. No, no te detendré, por más que quiera. Sólo quiero que estés bien. Y sólo quiero dejarte una cosa clara: Te amo...
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