El mundo es imperfecto. En todos lados hay corrupción, muerte, traición, sufrimiento. Desastres naturales. Enfermedades. No puedes evitarlo. Y sin embargo...¿Me dirás por eso que nada en este mundo vale la pena? ¿Que todos están podridos hasta su última célula? Nada es perfecto, cariño. Lo sabes muy bien. Entonces, ¿Por qué empeñarse en ver sólo lo malo?
Todos cometemos errores. Todos, en algún momento de nuestras vidas, hemos dañado a alguien. A veces, incluso, con intención. ¿Somos monstruos insensibles por eso? ¿Merece este pequeño y sombrío planeta ser borrado por completo del universo? ¿Por qué ser tan radical?
¿No te das cuenta que aún pese a la maldad, existen personas que arriesgan su vida por salvar la de otro? ¿Que aún existen personas que caminando por la calle, le sonríen a quienes encuentran a su paso? ¿Y qué importa si nunca se vuelven a ver? ¿Me dirás por eso que el acto no valió la pena, que volvemos a lo mismo, que nada de ésto tiene sentido?
¿Por qué empeñarse en buscar utopías en vez de verle el lado bueno a las cosas? El mundo nunca será un paraíso, por más que algunos se empeñen en vendernos esa esperanza. Pero esto no implica que el mundo sea un infierno. Simplemente, es el lugar donde nos tocó estar. ¿Por qué nos cuesta tanto aceptarlo?

No hay comentarios:
Publicar un comentario